
Child versus Shadow
El uno de agosto de dos mil ocho un niño que juega con su sombra durante el atardecer de Madrid. Desde un doceavo piso su imagen queda aquí para siempre.
(1/500 sec, F5.6, iso 100, 260mm)

Child versus Shadow
El uno de agosto de dos mil ocho un niño que juega con su sombra durante el atardecer de Madrid. Desde un doceavo piso su imagen queda aquí para siempre.
(1/500 sec, F5.6, iso 100, 260mm)

Muñeco de Madera en una tienda de muñecos de Brujas
(1/13 seg, F5.6, 55 mm, iso 100)

Entre Peñuelas y Castillo de Tajarja encontré este árbol el otro día que fui a sacar fotos por esa zona.
Tras un mes intenso de viajes tiempo en el cual hemos pasado por Almería, Madrid, Asturias, Gran Canaria y La Palma cierro el telón la época estival con esta bonita foto tomada en el Cabo de Gata.
Como se desprende de la imagen, las vacaciones de verano se acaban y la gente vuelve a casa para poder comprender con otra perspectiva el contraste de pasar del disfrute de plenos tiempos libres al disfrute de medios tiempos libres.
De la foto decir que no tiene ningún efecto tipo acuarela aunque lo parezca, se trata de un recorte de una imagen de mayor tamaño, y la distorsión del fondo se debe al calor reinante en el ambiente en ese momento.
¡Feliz vuelta a todos!
Fotografía de una motocicleta yendo al atardecer por la carretera que va desde Órgiva al cruce de Vélez/Torvizcón (Granada)
Una de mis primeras fotos con mi nueva Pentax K20D ha sido la de un graffiti de Granada.

Más fotos en Lapana´s Photos

La nueva Pentax K20d. Esta mañana me he hecho con ella, tras mucho estudio de entre todas las opciones me la he comprado, y sinceramente, a primera vista me parece una gozada. Aparte de esos 14 megapixels que se destacan tiene una rapidez de autofoco acojonante y una fluidez de manejo que me encanta.
Ya pondré alguna fotillo mía.

Se trata de una imagen robada a mi hermano Pablo que posa durante los diez segundos que durá la apertura del obturador de la cámara con que la saqué. Durante ese tiempo pasó gente por delante y detrás de él aunque no se perciba. Todo gracias a la tenue luz que entra en la Mezquita de Córdoba que permite hacer este tipo de arte.